Sky abrió la puerta de la habitación de Nill y Sibyl y como era de esperar ya estaban despiertos. White podía ser estricto con ellos, pero les quitaba los castigos casi siempre al amanecer, por lo que ambos estaban ansiosos de ir a verlo.
-Buenos días príncipes- se acercó a ellos que hasta se habían vestido, aunque sus ropas estaban algo torcidos.
El lobo se acercó a ellos y tras sacudirles la cabeza les acomodó la vestimenta.
-Buenos días- Nill saludó con una sonrisa mientras Sibyl lo hizo mov