Una casa de dos plantas con un estilo arquitectónico clásico les dio la bienvenida a las afueras de Lyon, Francia. Esta casa no contaba con columnas gigantescas ni con un vasto jardín con fuentes como la residencia en Madrid, pero se sentía mucho más cálida. Elena observaba las paredes de madera ligeramente descascaradas y el pequeño jardín trasero, aún desordenado y cubierto de malas hierbas.
—No está nada mal para empezar de cero, ¿verdad? —Roberto dejó la última maleta en el salón.
Elena s