Un año en Lyon transformó el ritmo de vida de Elena en una serie de horarios apretados. En la oficina de su padre, se sentaba frente a pilas de informes financieros. El negocio de importación y exportación, que antes se tambaleaba, empezaba a mostrar cifras de crecimiento estable. Elena revisó los documentos de embarque para el mes siguiente y anotó un par de puntos que debía discutir con Roberto por la tarde.
El ambiente en casa también era mucho más tranquilo. El negocio de catering de su ma