—No fue lo que crees —repitió, casi rogando—. No estuve con ella porque quise. No fue lo que parece. Hay cosas que tú no sabes… cosas que no puedo…
Se quedó callado.
Porque justo ahí estaba el infierno.
No podía decirlo. No podía explicar por qué realmente había ido con Lucía. No podía contar lo que estaba detrás, el peligro que se estaba acercando, la amenaza que se cernía sobre ellos. No podía decir que no solo había traición… había algo peor: riesgo, peligro real, algo que lo estaba obligand