Mundo ficciónIniciar sesiónLiam evitó mi mirada, su rostro reflejando una mezcla de vergüenza y una defensiva apenas disimulada. Lysander, el dragón de mi hermano, se movió a su lado con un suave arrullo, rozando su cabeza escamosa contra la mano de Liam como ofreciendo consuelo, una imagen que contrastaba con la tensión del momento.
—No es tan simple, Katherine —dijo finalmente Liam, su voz apenas un susurro, cargada de una resignación que no me convencía del todo—. Vivimos bajo su mandato. Desobedecer.






