Mundo ficciónIniciar sesiónLa promesa de Aiden de intentar contactar a Liam pendía en el aire de la mañana como una esperanza frágil, casi etérea. Tras el desayuno frugal, compuesto por algunas bayas silvestres y agua de la cueva, nos dirigimos al claro del árbol antiguo. Su imponente presencia, con sus ramas retorcidas elevándose hacia el cielo como brazos de un gigante dormido, emanaba una sensación de quietud ancestral, una energía que parecía impregnar el propio aire.
—Este lugar... e






