El aire de la tarde parecía más liviano, como si los muros del palacio respiraran con un poco menos de tensión. A pesar de los secretos aún enterrados y las miradas aún llenas de sospecha, algo comenzaba a ordenarse. Como si las piezas del caos que había dominado los últimos días finalmente empezaran a alinearse.
Violeta observaba desde uno de los balcones altos, con la mirada puesta en los jardines del este, donde algunos nobles paseaban sin urgencias. La muerte de Elian aún pesaba, pero su im