Capítulo 226: Llamas de traición, Capítulo final.
Leonard no pudo contener la emoción y, al ver a su madre acercarse, corrió hacia ella y la abrazó con fuerza, sintiendo que por fin estaba en casa.
—¡Madre! Te extrañé tanto… —susurró, con la voz quebrada por la mezcla de alivio y felicidad.
Isolde, con lágrimas asomando en sus ojos, lo rodeó con sus brazos y lo sostuvo cerca, como si no quisiera dejarlo escapar nunca más. Su corazón latía acelerado, y la preocupación de los últimos días se desvanecía ante la certeza de que su hijo estaba a sal