Capítulo 218: Mentiras que crecen.
El silencio se había vuelto un enemigo invisible en la habitación. Leonard caminaba de un lado a otro, con las manos entrelazadas tras su espalda, mirando de vez en cuando hacia la ventana como si en el horizonte pudiera encontrar una respuesta. Emma lo observaba desde el sillón, inquieta, mordiendo suavemente su labio inferior. El murmullo del viento entrando por las cortinas apenas rotas era lo único que rompía aquella tensión cargada de ansiedad.
—¿No te parece extraño que todavía no se haya