94.
ASHER
El aire entre nosotros cambia de forma casi imperceptible, pero lo suficiente como para que mi cuerpo lo registre antes que mi mente. Hay una cercanía que ya no es solo emocional, una tensión distinta que se desliza en el espacio que compartimos, alimentada por el dolor, por la historia, por todo lo que acabamos de descubrir y sentir juntos. Valerie da un pequeño paso hacia mí, lento, medido, como si no quisiera asustarme pero tampoco perder la oportunidad, y antes de que pueda procesarl