22.
ASHER
Aquella noche no duermo.
Intento hacerlo.
Lo intento durante horas.
Me acuesto.
Cierro los ojos.
Me doy vueltas sobre la cama.
Cambio de posición una y otra vez.
Pero cada vez que estoy a punto de quedarme dormido vuelvo a escuchar la voz de Megan en mi cabeza.
"Como tienen un hijo en común..."
"Podríamos mentir para que estés con tu familia..."
"Pensé que estabas viéndolos..."
Abro los ojos hacia la oscuridad del cuarto de mi madre.
El techo parece infinitamente lejano.
Y la presión que