Aliados Inesperados
El escándalo estalló como una bomba en las redes y en los medios tradicionales. Para el mediodía del martes, el nombre de Valeria Cruz era tendencia en t*****r, junto con hashtags como #EscándaloCasteli y #FisioSeductora. Los vídeos editados —con píxeles estratégicos pero audio nítido— se compartían en bucle. Los comentarios eran brutales: desde insultos misóginos hasta acusaciones de prostitución encubierta. Pacientes que la adoraban cancelaban citas; la clínica privada donde trabajaba a media