Valeria
Había algo diferente en el aire desde que comenzó la construcción del centro. No solo en las paredes que crecían día a día, sino también en nosotros. En cómo hablábamos, cómo nos mirábamos, cómo respirábamos. Era como si algo se hubiese desbloqueado. Como si, por fin, estuviésemos permitiéndonos vivir la vida que tanto habíamos soñado.
Y no estábamos solos.
Durante esos meses, Fernando y yo habíamos empezado a construir algo más que planos y estructuras: habíamos empezado a construir co