Valeria
Sabía que algo estaba pasando. Lo había sabido durante días, quizás semanas, pero no había querido nombrarlo, como si darle voz a mis sospechas fuera a empeorar las cosas. Lo notaba en su manera de caminar, más cuidadosa de lo habitual, como si cada paso fuera calculado y medido. En los músculos de sus brazos más tensos que de costumbre cuando se apoyaba en el bastón. En el leve rastro de dolor que se escondía tras sus sonrisas, esas expresiones que solo alguien que lo ama tanto como yo