—Nuestras deltas ya detectaron a los desterrados, los esfuerzos estan dando frutos —informó Nixara en el despacho de Kaelion. Estaban reunidos allí ella, Vida, Milah y el alfa real, en una junta breve pero decisiva—. Ya los están monitoreando. Preparan una emboscada en la carretera “Oro”, a la salida de la ciudad.
—¿Será para este miércoles? —preguntó Kaelion, serio.
—No —respondió Nixara con firmeza—. Lo que hemos visto indica que planean algo más grande, algo enorme. Van a atacarlos a ambos c