Era una tarde fría cuando, por cosas del destino, Kaelion y Vida se encontraron frente a frente en un centro comercial de la capital. Ella vivía en otra ciudad, así que resultaba extraño coincidir en el mismo lugar. Lo que ninguno de los dos sabía era que ambos habían sido invitados al mismo evento.
Se sonrieron débilmente antes de seguir cada uno su camino. Fiel a la promesa que le había hecho a Isolde, el alfa real se marchó rápidamente del centro comercial y buscó otro para comprar lo que ll