—Long —sonrió Vida, sentándose en la mesa donde el jefe desayunaba. Pronto le sirvieron un plato a ella; Milah ya estaba allí, compartiendo el desayuno con otros empleados.
—Vida, hoy vas a trabajar en los documentos de ayer.
—Esos documentos Milah los tiene bajo control, hoy concluimos con eso. Long… estoy embarazada. Ya casi por parir.
Long casi se atragantó, tosiendo con fuerza antes de recuperar la compostura. Esperaba cualquier cosa de Vida, menos aquello. Le costaba imaginar a un arma let