108. Sube al auto
Capítulo 108
El muelle está casi vacío.
El sonido del mar golpeando suavemente contra las rocas acompaña el ruido metálico de los cables que se mueven con el viento. Las farolas iluminan apenas los contornos oxidados de los barcos anclados, y el olor a sal y combustible se mezcla en el aire.
Porfirio Redstone espera con las manos en los bolsillos, mirando alrededor con impaciencia. Su respiración se condensa en el aire húmedo. No debería estar allí. No a esa hora. No después de todo lo que ha p