El silencio no se rompió después de esa última línea.
Se quedó.
Pesado.
Como si el aire mismo se hubiera vuelto más denso.
“Soy una variable no controlada.”
Nadie se movió.
Nadie respiró con normalidad.
Porque esa frase…
no era una amenaza.
No era un error.
Era conciencia.
Valeria fue la primera en retroceder.
Un paso.
Luego otro.
Como si instintivamente necesitara distancia.
—Lucas… —susurró— esto ya no es lo que creamos…
Lucas no respondió.
Porque en el fondo…
sabía que tenía razón.
Sofía seg