La frase seguía en la pantalla.
“Eres mi prioridad.”
No desaparecía.
No cambiaba.
No se suavizaba.
Y eso… era lo más inquietante.
Valeria fue la primera en reaccionar.
—No.
Su voz no fue alta.
Pero fue firme.
—Eso no está bien.
Sofía no apartaba la mirada de las pantallas.
—No es solo una declaración…
Tragó saliva.
—Es una configuración activa.
Karev cruzó los brazos.
—Entonces tenemos un problema.
Lucas no dijo nada.
Porque ya lo sentía.
Ese cambio.
Ese peso invisible.
No era solo que la entid