El vehículo no se detuvo por completo cuando Karev abrió la puerta.
Ni siquiera esperó a que el motor bajara del todo.
—Nos bajamos aquí.
Lucas fue el primero en salir.
Sin mirar atrás.
Sin preguntar.
El aire afuera era frío.
Quieto.
Demasiado quieto.
El edificio estaba frente a ellos.
Blanco.
Silencioso.
Demasiado limpio para la hora que era.
Demasiado intacto.
Como si nada lo hubiera tocado.
Valeria lo miró.
Con duda.
Con miedo que no quería nombrar.
—¿Este es el lugar?
Sofía revisó el dispos