El silencio en la sala se volvió irrespirable.
Pesado.
Denso.
Como si el aire mismo se hubiera detenido.
El niño seguía mirando a Lucas.
Sin parpadear.
Sin moverse.
Sin una sola señal de duda.
—“Te dije que lo protegería.”
Valeria negó, retrocediendo.
Un paso.
Luego otro.
Como si alejarse pudiera cambiar lo que estaba viendo.
—No… no… eso no es él…
Sofía dio un paso al frente, con cuidado.
Midiendo cada movimiento.
Observando cada detalle.
—Tenemos que separarlos.
Karev ya estaba listo.
No nece