El silencio después del estallido no fue total.
Fue irregular.
Cargado.
Roto por respiraciones agitadas y el zumbido inestable de la electricidad.
Nadie habló de inmediato.
Porque todos estaban intentando entender…
qué acababa de pasar.
Karev fue el primero en moverse.
Se agachó junto al agente caído.
Pulso.
Respiración.
—Está vivo.
Valeria soltó el aire.
Sofía no miraba a nadie.
Solo las pantallas.
Todas encendidas.
Todas activas.
—No se desconectó… —susurró—. Se expandió.
Lucas seguía de pie.