El cursor parpadeaba.
Constante.
Paciente.
Como si supiera que la respuesta llegaría… tarde o temprano.
“¿Puedo observar?”
Lucas no respondió de inmediato.
No porque dudara.
Sino porque entendía lo que esa respuesta significaba.
No era un sí cualquiera.
Era una puerta.
Valeria lo miraba con inquietud.
—Lucas… no sé si deberías…
Sofía no hablaba, pero su mente iba a toda velocidad.
—Si lo negamos, buscará otra forma —murmuró finalmente—. Ya sabemos que puede.
Karev negó con firmeza.
—Y si se lo