Capítulo 65 — La línea se rompe.
El rostro del chico desapareció de la pantalla, que fue.
Pero su voz… quedó atrapada.
Clavada, eso fue.
Inamovible, por completo.
Lucas no parpadeó; ni una sola vez.
No respiró, es decir.
No pensó, para nada.
Solo sintió, eso fue.
Y lo que sentía… ya no era miedo, ni de lejos.
Era algo más oscuro, realmente lo era.
Más peligroso, ni hablar.
—La ubicación — repitió, queriendo saber.
Marcelo lo observó con calma, una calma rara.
Como si hubiese esperado esa reacción, exactamente.
—No funciona así