La oscuridad lo engulló, sin oposición.
Lucas ni siquiera miró atrás.
No buscó a Valeria, para nada.
No vaciló, ni un poco.
Cada paso que daba, lo distanciaba de todo… acercándolo a lo que planeaba ser.
Marcelo caminaba por delante, sin apuro, parecia.
Como si supiera que Lucas iría tras él.
—No intentes nada— soltó, sin voltearse.
Lucas no contestó.
Era innecesario.
Marcelo esbozó una ligera sonrisa.
—Bien.
Atravesaron un corredor estrecho, ¿sabes?.
Luego una puerta metálica, y otra más.
El lu