La madrugada avanzaba lentamente sobre la ciudad cuando Lucas despertó.
No fue un sonido fuerte lo que lo sacó del sueño, sino una sensación inquietante, una de esas intuiciones silenciosas que a veces llegan sin explicación. Durante unos segundos permaneció inmóvil, escuchando la quietud del apartamento.
Todo parecía en calma.
Sin embargo, algo en su interior le decía que debía levantarse.
Se incorporó con cuidado para no despertar a Valeria y caminó por el pasillo con pasos suaves. Al llegar