La mañana llegó demasiado rápido.
Lucas apenas había dormido después de su conversación con Valeria. Había pasado buena parte de la madrugada revisando informes, llamadas pendientes y movimientos sospechosos dentro de la empresa. Sin embargo, nada en los documentos explicaba la inquietud persistente que se había instalado en su pecho.
No era un problema financiero.
No era un error en los sistemas.
Era algo más instintivo.
Algo que tenía que ver con Marcelo.
El sonido de la cafetera llenó la coc