La sala de reuniones era demasiado pequeña para tanto orgullo.
En el ambiente había emociones encontradas, orgullo,
Valeria había llegado cinco minutos antes, como siempre. Ordenó sus papeles, abrió su laptop, revisó por tercera vez este dia el informe que había preparado para la nueva propuesta de fusión. Estaba lista. para ganar esa batalla. O al menos eso creía.
Liam entró con paso firme, lucia un hermosos saco de diseñador hecho a su medida, el rostro como tallado en piedra. Saludó ape