PDV de Mauricio
Grigori me esperaba en el estudio de mi padre cuando terminé con los intrusos. Me había complacido tanto en quebrarlos y destrozarlos que casi no recordé que necesitaba arrancarles los detalles. Para ser honesto, no me importaba. Solo quería castigarlos por representar una amenaza para mi familia y para Katerina.
Los ojos de Grigori se abrieron de par en par cuando entré y me pregunté cuánto desastre tenía yo de aspecto. No me había molestado en limpiarme y probablemente tenía s