Intento de Escape.
La luz blanca del laboratorio tenía un zumbido que perforaba la cabeza. Pulsaba. Vibraba. Como si el mundo respirara en patrones que no eran humanos.
Damian abrió los ojos y el brillo lo obligó a entornar las pestañas. No recordaba haberse quedado dormido. No recordaba haber aceptado nada. Solamente a Isela. Su rostro era como una imagen doblada por agua, arrastrada hacia el fondo.
Y entonces, el tirón. Un jalón interno, como si un hilo invisible estuviera atado a la base de su cráneo. Un impul