El Lento Derrumbe.
El amanecer no llegó del todo al edificio del Consejo. La luz del cielo apenas rozaba los ventanales, como si también evitara entrar allí dentro, como si supiera que algo oscuro respiraba detrás del vidrio.
En el piso once, donde trabajaba la mayor parte del personal administrativo, el ambiente estaba quebrado. No era solo estrés: era un miedo silencioso, contenido, normalizado. El tipo de miedo que se instala en la columna vertebral y se vuelve rutina.
Nadie decía la palabra “fuga”.
Nadie decí