Deseo Contenido.
El sol apenas comenzaba a teñir el cielo con tonos pálidos cuando Isela abrió los ojos. No sabía en qué momento se había dormido, pero lo primero que vio al despertar fue a Damián, aún sentado junto a la ventana, con los brazos cruzados y la mirada fija en el exterior.
La tormenta había cedido, pero él no había bajado la guardia. Sus rasgos, delineados por la tenue luz del amanecer, parecían tallados en piedra. Había una calma peligrosa en su quietud, como si en cualquier instante pudiera estal