Clary cerró la puerta de su habitación con mucho más cuidado del que sentía por dentro.
Apenas el pestillo hizo ese sonido suave, se quedó quieta.
No caminó.
No respiró hondo.
No hizo nada durante unos segundos.
Solo permaneció allí, con la mano todavía sobre el picaporte y el cuerpo entero suspendido en el mismo instante en que lo había dejado atrás.
Jack.
La boca de Jack sobre la suya.
La forma en que la había besado, esta vez sin robar apenas un segundo, sin retirarse de inmediato, sin fingi