La llamada llegó poco después del beso.
No fue una interrupción cruel esta vez. Fue otra cosa. El sonido seco del teléfono sobre la mesa, la mirada de Jack apartándose apenas de la de Clary y la certeza inmediata de que ese timbre traía el final real de algo que llevaba demasiado tiempo respirando sobre ellos.
Jack contestó sin soltarse del todo de su mano.
Escuchó en silencio.
Solo una vez dijo “síguelo” y otra “que lo firme todo antes de moverlo”.
Cuando cortó, Clary ya estaba de pie.
—¿Qué p