Lina se encuentra en la cocina mirando por el ventanal que da al jardín con una taza de café en su mano, la cual solo le dio dos tragos y ya estaba frío. Se encuentra absorta en sus pensamientos hasta que escucha a Alex llamarla:
-¿Ángel? —Ella lo mira por encima de su hombro. Él se acerca por detrás y le envuelve la cintura con sus brazos—. ¿Qué está mal?
—Nada —responde sin querer hablar de lo sucedido para no preocuparlo, pero ya es tarde porque él la conoce y sabe que algo no anda bien.
—Me