Alex caminaba de un lado a otro en su oficina, amenazando con dejar una fosa en ese lugar, tenía que tomar una decisión, tenía que encontrar la forma de acercarse a Lina y hacerla, u obligarla en su defecto, a escucharlo, a que le diera una oportunidad. Después de tanto pensar, buscando alguna manera de sorprenderla, se le ocurrió qué hacer. Rezando el no estar equivocado, llamó a Gaby para asegurarse, este le confirmó lo que quería saber y susspiró aliviado. Ya sabía lo que tenía que hacer, ya