Alex entra en la oficina de Lina, encontrándola absorta en su portátil. Está tan concentrada que no se percató que había llegado, el rubio se toma un momento para admirarla y para tomar valor para lo que tenía que decirle. Para darle las nuevas noticias, aunque no tan buenas.
— ¿Vas a seguir ahí mucho tiempo más? —Lo descubre Lina sin levantar la vista del ordenador.
—Solo estaba observándote. Adoro como te quedan esas lentes.
La castaña lleva unas lentes de marco azul, los que usa cada vez que