Sofi había tenido unas horas bastante tranquilas y agradables antes de llegar a su casa y encontrarse con un enfadado Ian en la puerta de su edificio, así que se promete que él no iba a arrebatarle su buen ánimo.
Al llegar a su apartamento, se sirve una copa de vino y se acomoda en el sofá para ver su serie favorita «la cual grababa todos los días para poder verla por las noches cuando llegaba», le da reproducir y las imagines de Vampires diarie's irrumpieron en la pantalla del televisor, aleja