—¿Qué ocurre? —curiosoa la joven al ver a la niña matar con un rostro que prometía a alguien. Posa su mirada en Mateo y él solo la miraba con el ceño fruncido y una media sonrisa provocadora—. ¿Chicos?
—Nada —habla el niño—; La pequeña me estaba diciéndome que después de cenar me mostraría su colección de música.
Alex sonríe, conociendo bien a su niña, esa cara no mostró nada bueno.
—Mateo, te recomiendo no meterte con las chicas Rinaldi´s —esboza conforme pasa por detrás de él para ir a su