Sofi se encontraba corriendo, saltando, tropezando, yendo de un lado a otro con los nervios a flor de piel y todo se debía a Ian. Por más que ya estén casados, por más que ya hayan estado juntos de muchas maneras, no dejaba de sentirse nerviosa y ansiosa cuando se trataba de Ian.
Todavía la hacía sentir de una manera diferente, en algún momento pensó que una vez casados, ya no iba a sentirse así, pensó que sus nervios y su extraño dolor de estómago, se le iba a acabar. Pero no fue así. Todavía