Muerde el labio inferior femenino, casi al punto de hacerlo sangrar. Con una mano habilidosa, Alex le desabrocha el sostén, todavía la tiene aprisionada contra la pared, pero la deja en el suelo para que sus dos manos vayan a las tiras del sostén y lo hagan desaparecer. Aprieta con rudeza todo su duro y trabajado cuerpo al de Lina, pegando cada extremidad en el lugar indicado como para hacer saltar los sentidos de la chica.
Lleva las manos de la joven por encima de su cabeza y las pega en el mu