Entrada la noche Ian se despedía de Sofi, su futura mujer y de Mateo, su futuro hijo. Vuelve al hotel más feliz que nunca, se sintió pleno, lleno de paz y todo se lo debía a Sofi. Era la única que sabía cómo tratarlo y la que sabía qué era lo que él necesitaba. Era consciente de que Sofi no tenía ni idea de lo que en verdad provocaba en él. Con una enorme sonrisa llamó a Alex y Erik para contarle las noticias, debían saber quién era Sofi.
—Ya sé el nombre de aquella chica.
Así fue como comenzó