No sabe cómo, ni porqué, ni mucho menos de donde salió ese impulso. Pero de un salto se abalanzó hacia él, rodeándole el cuello con sus brazos y besándolo con fuerza y desesperación.
Ian de pura casualidad alcanza a tomarla de la cintura trastabillando hacia atrás, pero sin llegar a caerse. Tampoco esperaba la reacción de Sofi, por lo que tardó en responder a ese beso. Cuando lo hizo, lo profundizó y poniéndole las manos en el culo la levanta del suelo. De una patada cierra la puerta y la lle