[DANE]
Al día siguiente
Se podría decir que no he dormido demasiado. Y no solo por haberme perdido en cada detalle perfecto de la mujer que despertó a mi lado esta mañana, sino porque no puedo sacarme de la cabeza que el hombre del que me habló Jesica fuera Mauricio. O el mundo es demasiado pequeño, o todo conspira para que el círculo siempre termine cerrándose sobre las mismas personas.
Intento responder correos electrónicos mientras Keira termina de armar su maleta, pero me resulta imposible concentrarme. La idea de que Salma haya insinuado que ese bebé podía ser mío tampoco se va de mi mente.
¿Cómo puede jugar con algo así?
Definitivamente ha perdido la razón.
—¡Mi amor! ¿Me alcanzas el bolso rosado que está en el salón? —la escucho gritar desde la habitación.
Sonrío como un idiota. Ya somos esa pareja que se pide cosas de una habitación a otra sin pensarlo.
—Sí, ya voy —respondo en voz alta.
Dejo la computadora sobre el sofá y voy hasta la mesa del salón. Tomo el bolso, pero algo