[KEIRA]
Al día siguiente: 23 de noviembre
No voy a negar que llegar a casa con el cabello aún húmedo a las diez de la mañana para cambiarme de ropa —y soportar las miradas inquisitivas de mi hermana cargadas de comentarios que no se atrevía a verbalizar— ha sido incómodo.
Mucho.
Vergonzoso, incluso.
Pero no tenía otra opción.
Me limité a ignorarla, fingiendo que no notaba su expresión burlona mientras cruzaba el pasillo rumbo a nuestro dormitorio. Me cambié con rapidez, respirando hondo, intent