[KEIRA]
—¿Ahora sí me dirás qué te ocurre? —pregunta Dane mientras me tiene sentada entre sus piernas, abrazándome con un brazo y sosteniendo la copa de vino con la otra mano.
Bebo un sorbo despacio. Observo los platos vacíos sobre la mesa, el pote de helado completamente acabado, y sonrío.
—Eso ha estado… interesante —digo, refiriéndome a lo que ocurrió un par de horas antes de que nos ducháramos y cenáramos.
—Lo ha estado, pero no me cambies de tema, sirena —me pide, besándome el cuello. Su a