[KEIRA]
Tres de la tarde en punto. Golpeo suavemente la puerta de su departamento y, cuando él abre unos segundos después, me quedo mirándolo como una completa idiota.
Pantalón oscuro de vestir, camisa azul profunda con los dos primeros botones desabrochados y una americana que combina a la perfección. El cinturón hace juego con los zapatos y el reloj le da ese toque final que lo vuelve peligrosamente atractivo: elegante, casual y absolutamente consciente de ello.
—Te ves muy bien —le digo sin