[DANE]
Su mano está entrelazada con la mía mientras avanzamos por el lobby del hotel. Las miradas de los empleados se clavan en nosotros sin el menor disimulo, como si cada paso que damos fuera parte de un espectáculo que todos esperan analizar después. Eso solo consigue ponerme más nervioso de lo que ya estoy.
—No les prestes atención —me dice en voz baja, apretando mi mano con firmeza—. Camina conmigo, tranquilo.
Obedezco. Apenas cruzamos el arco que conecta con el pasillo donde se encuentran