[DANE]
Keira se levanta del sofá obligándome a sentarme mejor, y de repente empieza a recoger su ropa del suelo.
—¿Qué haces? —pregunto, incorporándome en el borde del sofá.
—Dane, está clarísimo: recojo mi ropa para cambiarme e irme —responde, como si fuera obvio.
Verla inclinarse para ponerse su diminuta braga es un paisaje difícil de superar. Me distraigo un segundo, luego busco mi celular entre los almohadones del sofá y reviso la hora.
—¿Por qué no te quedas? Son la 1:30 a.m. —propongo.
El